La movilidad: eso que casi nadie entrena…

y casi todos necesitan

Lur Igartiburu

1/12/20262 min read

Cuando hablamos de entrenar, la mayoría piensa en fuerza, en sudar, en cansarse.
Y no me malinterpretes: entrenar fuerte es importante.
Pero hay una parte del entrenamiento que suele quedar siempre en segundo plano y que, curiosamente, es la que más problemas evita a medio y largo plazo: la movilidad.

No hablo de estirar cinco minutos al acabar “por cumplir”.
Hablo de trabajar la movilidad de forma consciente y continuada.

¿Qué es realmente la movilidad?

La movilidad es la capacidad que tiene tu cuerpo para moverse bien, con control, sin compensaciones y sin dolor, a lo largo de los rangos de movimiento que necesitas en tu día a día y en tu entrenamiento.

No es solo flexibilidad.
Es movilidad + control + estabilidad.

Y aquí está la clave.

¿Por qué es tan importante trabajar la movilidad de forma regular?

1. Te mueves mejor (y entrenas mejor)

Cuando mejoras tu movilidad:

  • Tus sentadillas son más profundas y estables

  • Tus pesos muertos son más eficientes

  • Tus movimientos son más fluidos

Entrenar con buena movilidad no solo “queda mejor”, es más efectivo.

2. Reduce el riesgo de lesiones

Muchas molestias no aparecen porque entrenes mucho, sino porque:

  • Te mueves siempre igual

  • Compensas por falta de movilidad

  • Fuerzas rangos que tu cuerpo no controla

La movilidad bien trabajada prepara a tu cuerpo para lo que le pides, en lugar de obligarle a adaptarse a base de dolor.

3. Menos dolores en el día a día

Espalda cargada, cuello rígido, caderas bloqueadas…
En la mayoría de casos no es falta de fuerza, es falta de movimiento de calidad.

Un trabajo constante de movilidad:

  • Alivia tensiones

  • Mejora posturas

  • Hace que tu cuerpo “se sienta más ligero”

4. Te permite entrenar durante más años

Esto es algo que siempre digo a mis clientes:

No se trata solo de entrenar hoy, sino de poder seguir entrenando dentro de 10, 20 o 30 años.

La movilidad es una inversión a largo plazo.
Quizá no se nota tanto como levantar más kilos, pero marca la diferencia con el paso del tiempo.

La clave no es hacer mucho, es ser constante

Aquí viene la parte que casi nadie quiere oír:
no hace falta hacer sesiones eternas de movilidad.

Hace falta:

  • Poco tiempo

  • Bien elegido

  • Y de forma regular

5–10 minutos bien trabajados, varias veces por semana, valen mucho más que una sesión larga una vez al mes.

La movilidad funciona cuando se convierte en hábito.

Un regalo: mis protocolos de movilidad de confianza

Para que no se quede solo en teoría, te dejo aquí algunos protocolos de movilidad que utilizo habitualmente con mis clientes.

Puedes integrarlos:

Mi recomendación es que empieces por uno estos de aqui, lo repitas varias semanas y veas cómo responde tu cuerpo.

Hasta aquí.

Al final, cuidar tu movilidad es cuidar de tu cuerpo. No hace falta hacerlo perfecto ni dedicarle horas, solo darle el espacio que se merece. Empieza poco a poco, sé constante y deja que el movimiento haga su trabajo. Tu cuerpo, con el tiempo, te lo va a agradecer.